viernes, 5 de enero de 2007

En un lugar


En un lugar de Hermosillo, de cuyo nombre no quiero acordarme…
Ya basta!! me dije, es tiempo de tirar a la basura… la basura. En ese lugar donde alguna vez lo tuve todo, lo dejaré todo, los fantasmas del dolor y la angustia, el “a lo mejor hoy” y la terrible espera. Sacudiré de mis manos el polvo maléfico de los recuerdos… escupiré hasta la última gota de mi saliva amarga. Entonces tal vez desaparezca… ja ja ja, tal vez.

2 comentarios:

Héctor dijo...

Es muy extraño, de cierta manera me siento identificado con tu texto, hermosillo es una tierra extraña y misteriosa, pero sin duda se quedó con una parte de nosotros, por lo menos conmigo, pero, sin pretender ser negativo, no creo que desaparezcan esos fantasmas.
Un saludo.

Lucyfire dijo...

Quizá tengas razón, difícilmente desaparecerán. Si alguna vez desaparecen, tal vez me qued sin nada. En cierta forma, es bueno tener en la vida un poco de dolor, un poco de angustia, pero sólo un poco. Hay que sacudir los excesos. Gracias por tu comentario.