lunes, 11 de diciembre de 2006

Un sueño...


Estabas allí, en mi sueño. Te veía claramente. Navegaba en aguas turbias y el mundo destruido alrededor. De pronto y casi sin darme cuenta, apareciste… aparecimos, era ya otro mundo, lejos del naufragio y la destrucción. No podía tocarte, no logré abrazarte, pero el placer de vernos estaba allí, flotaba en el aire, estaba en nuestras miradas. Fue un encuentro diferente, ambos anhelábamos algo y sabíamos que pasaría, quizá besos furtivos en un encuentro próximo, muy próximo.
El solo pensarte eriza mi piel… comienzo a extrañarte e imagino una vida donde tú y yo seamos uno. Donde el mundo sea más loco o menos cuerdo, donde sólo importe la voluntad de los amantes.





1 comentario:

Unknown dijo...

sueños
impulsos
vientos de noche suave
en fragmentos de sol oscuro
que nacen ...en lo complejo
quizas sucidandose
la noche se hace astillas
cuando despierta la relidad-irreal
sombras vagas desnudas imprecisas ...confundidas
ocultas en figuras timidas
alterando el orden
desordenado