domingo, 3 de diciembre de 2006

A VECES EL AMOR ES UN INTRUSO QUE SEPARA...


Una historia adolescente para las amigas del alma… aunque no se vuelvan a ver

“¿Qué horas son de llegar? hace una hora las estamos esperando, ¡claro! como siempre tenían que llegar tarde”. Denisse y yo, como era costumbre llegamos con una hora de retraso a la cita en casa de una amiga, pues ese día haríamos un experimento, cosas de la escuela. Primero, el experimento que consistía en poner un poco de jugo en un tubo de ensayo dentro de un recipiente con hielo, nos salió mal y así estuvimos una y otra vez intentándolo hasta que finalmente quedó bien.
Y así, como aquella vez, en cada tarea hacíamos una historia, por cada tarea tenemos una historia qué contar de aquellos semestres en la escuela; a veces sólo nos quitaban unos minutos… sólo unos minutos de nuestro valioso tiempo juntas, pero con la eterna plática que sosteníamos las cinco, parecía que duraban horas y horas. El segundo semestre fue como el punto donde nos reunimos nuevamente, con la llegada de Denisse eran los buenos tiempos en que estábamos tan unidas todas. Al siguiente semestre, comenzó todo. Gabriela y Denisse ya no estarían más en el grupo. Recuerdo que hicimos hasta lo imposible porque estuvieran conmigo nuevamente; con la ayuda de un profesor convencí a Denisse de que no tuviera miedo de quedarse en mi grupo, que no podíamos estar separadas. Y así lo conseguimos, así estuvimos un semestre más, sólo un semestre, pero creímos que sería para siempre. Le habíamos ganado la batalla al destino y al Chong, un profesor que se empeñaba en separarnos, pero pudo menos que nuestra unión y amistad. Gabriela se separó… pero aún quedábamos cuatro.
Seguían las tareas en casa de Larissa y las tardanzas nuestras, pero nos valía, y nos valía todo, sólo queríamos vivir intensamente, como si supiéramos que sólo nos quedaban juntas unos cuantos meses. Recuerdo los regaños de las chicas, pero sobre todo los sermones que nos aventaban, siempre con sus cosas. Ir al cine era toda una aventura, cuántas veces fuimos juntas las cuatro, porque ya éramos cuatro. Y así siempre juntas, diferentes, pero juntas, cada una con sus rollos, pero unidas. Hasta entonces ni nos preocupaba por quedar bien con alguien, no nos deteníamos a pensar en un chico, como si los hombres no existieran, estando juntas, eso era lo que menos importaba, no nos hacía falta, esto fue el tercer semestre. Cuarto, qué decir de cuarto, fatal para todas, creo. Cada quien con su rollo, separadas como nunca. Gaby 1, ni qué decir, ella ya estaba distante desde hacía meses. Gaby 2, con su Edmundo. Larissa se enamoró, ahí empezó todo. Y yo, sumida en la depresión, entre psiquiatras, pastillas, llanto, cartas y llamadas telefónicas…

Eso era mi mundo, sus cartas, sus llamadas, sus palabras… y la escuela no importaba… qué importaba ya si no estábamos juntas. El promedio relativamente bajo. Larissa también triste, gracias al amor… ese tal amor que dicen que es bonito. Y yo, como si ni viviera, todo lo veía negro y sintiéndome como un postizo en esta vida. Como si no existiera nadie, sólo yo y esas cartas que leía y volvía a leer, sólo así llenaba el vacío. Nada me hacía feliz.Y así mi pesadilla continuó… llegaron los exámenes, las bajas calificaciones… y allí estuvimos sobreviviendo.
Realmente Denisse nunca se fue… no, no se fue porque aunque no estaba aquí físicamente, sí estaba en espíritu, en esencia, pues dicen que “el cuerpo se va y la esencia queda”; siempre hablábamos como si estuviera presente en nuestras pláticas, contábamos con ella para todo, soñábamos con lo que sería de nosotras en el futuro y ella siempre estaba en ese futuro. El último semestre en la escuela puedo decir que no ha sido muy bueno, pero tampoco ha estado fatal, es como si hubiéramos madurado un poco cada quien, deseando que regrese, pues es la pieza que hace falta; pero estoy consciente que no volverá, que se ha enamorado y que ese es el motivo por el que ya no quiere regresar… Tal vez con el paso del tiempo, algún día podamos quitar la pausa a la cinta de la vida… y continuar.


7 comentarios:

Unknown dijo...

¿Donde esta la vida que hemos perdido en vivir?

Lucyfire dijo...

¿dónde estará? tal vez al lado nuestro y no la hemos visto.

Unknown dijo...

curiosidad
desahogo
solo soy yo

reciclandome
reparandome
reviviendome

Lucyfire dijo...

la vida nos da muchas oportunidades de volver a empezar, de volver a vivir y de volver a soñar, de reinventarnos constantemente...

brindo por eso.

Teacher L's Blog dijo...

Recuerdo esta historia como si fuera ayer, todavía conservo aquel autografo de la escritora que decía " Espero ver esto en cinco años"... cinco y mas años han pasado y la vida nos tiene separadas como nunca. Es algo triste, pero no queda mas que aceptar que la vida así es y luchar para volvernos a encontrar.

Lucyfire dijo...

Larissa: prometo escribir la segunda parte de esta historia... aquella historia... por todos estos años años perdidos. Lucía.

Lucyfire dijo...

Sí, lo haré, quizás para confirmar que el amor (correspondido o no) sí es un intruso que separa.