"Me confundo cuando te miro, porque extraño en mí los celos. Porque ligero caminas y te veo libre aunque no lo seas. Me interrogo acerca de esta violenta posesión de no quererte compartir, de tratar de no pensar en ti, y negarte aunque persistas como imagen y sensación de todos los días, de todos los minutos. Me quiebro en indecisiones entre gritar ésta, nuestra fugaz cercanía y a la vez, continuar con la discreción acordada. Me pregunto por nuestro amor inseguro, por lo oculto que tratamos de hacer las cosas, por el imposible silencio con tan sólo mirarnos. Me encuentro en ti, en cada momento que quiero romperte en mí."
(Tomado de: Instrucciones para un no tan desenfrenado amor)

No hay comentarios:
Publicar un comentario